Es difícil que este River cante victoria antes de tiempo.
Siempre hay alguna forma u otra de complicarse. Es por eso que cuando todo
parece marchar a buen puerto, nunca es impertinente preguntarse: ¿qué podría
salir mal?. River tenía controlado a Arsenal y lo vencía 2 a 0. Pero una tonta
(y dudosa) expulsión del pibe Montiel derrumbó todo lo construido hasta el
momento. Arsenal reaccionó y empató 2 a 2 el encuentro por la 8tava fecha del
torneo argentino.
De menor a mayor y con todas sus limitaciones, el equipo de
Gallardo construyó su partido. Sin varios de sus titulares, los millonarios
impusieron su juego que, aunque modesto, fue muy digno. Y esa dignidad le
sirvió para superar a un local que al principio se hizo protagonista solo desde
lo actitudinal. River aprovechó el buen momento de Driussi y se puso en
ventaja. A partir de ahí confió en sus recursos para manejar el partido y
llegar al 2 a 0.
La dudosa expulsión de Montiel (que la TV se negó a repetir),
desnudaron los frágiles cimientos del equipo. Solo seis minutos le bastaron a
Arsenal para igualar el marcador. Una sucesión de complicaciones y
contratiempos llovieron en Sarandí. Primero fue Casco quien debió salir por una
molestia en el tobillo. Luego fue el turno de uno de los mejores de la cancha y
autor del segundo golazo, Pity Martinez, quien se retiró con una molestia en el
aductor.
El problema central no solamente fue la escasez de recambio
en la saga de centrales. El verdadero inconveniente es que los suplentes son
muy suplentes. Es evidente que la dirigencia hizo agua en el mercado de pases.
La diferencia entre el primer equipo y el banco es abismal. Este River ¨ultra
suplente¨ fue doblegado con suma facilidad en menos de diez minutos. Este
empate le regaló una comodidad tranquilizadora a todos los del lote de arriba.
Otro problema central es la propensión a perder puntos en el
camino con rivales accesibles. ¿Necesita este River motivarse ante rivales de
mayor jerarquía? El millonario no está haciendo una campaña seria de un equipo
que verdaderamente aspire a ser campeón. Con la mirada puesta en la Copa Argentina,
pero tampoco sin convencer desde el juego, da la sensación de que River no es
candidato en ningún certamen.
Las complicaciones son varias y no se puede llorar por lo
que en el mercado de pases no se hizo. River debe mostrar mayor rebeldía y otra
actitud frente a la adversidad.
Facundo Adamoli
@facuadamoli
