domingo, 18 de diciembre de 2016

Envión Copero



River cerró la fecha 14 con el envión anímico que le dio obtener La Copa Argentina. Esta victoria es importante por el contexto: el millonario no venía bien en el plano local. Perdió partidos importantes, pero también partidos insólitos y es por este motivo que la victoria ante Olimpo cobra relevancia. Los de Nuñez vencieron 2 a 1 a Olimpo de Bahía Blanca con la potencia goleadora de sus delanteros. ¿Podrá River levantar cabeza en el plano local?

Luego de cumplir los objetivos del año, no debe pasarse por alto el desempeño de River en el Torneo Argentina. Es importante que el hincha no caiga en trampas tontas en donde de manera abstracta se lo obligue a elegir entre ¨ganar títulos o clásicos¨, ¨copas o torneos¨, etc. Estos supuestos confunden y bajan un mensaje peligroso: este club demanda ser competitivo en todos los torneos que se jueguen. Nadie pretende que River gane todos los partidos, pero la dignidad no se negocia. Todos los partidos deben ser encarados con la responsabilidad que exigen estos colores.

El torneo local parece esquivo a este ciclo maravilloso de títulos. Parecería ser que las energías, al enfocarse en otros torneos, no alcancen para el plano local. En otras palabras, el plantel millonario no es lo suficientemente competitivo como para afrontar más de un torneo. Como se ha remarcado desde estas líneas, los equipos suplentes son muy suplentes.

¿Qué esperar del 2017? Los refuerzos son importantes. El más importante tal vez sea la continuidad de Gallardo, un técnico que en dos años y medio ha logrado ubicarse entre los más ganadores de la historia riverplantense. En segundo lugar, River debe incorporar jugadores de jerarquía. Este equipo queda descompensado en muchos encuentros y resulta imperioso contratar volantes mixtos que puedan ayudar tanto en la contención como el ataque del conjunto. 

Por último, retener a los mejores también es urgente: Alario y Driussi, una dupla que dará que hablar en la Copa Libertadores si Gallardo logra asentar una base que pueda abastecerlos de manera correcta. Termina otro año de éxitos aunque con claros y oscuros. Si la noticia no debe tapar la historia, La Copa Argentina no puede tapar la irregularidad de River en cuanto al juego. El millonario debe construir sus bases futbolísticas y darle continuidad y estabilidad. Por otro lado, los clásicos ante Boca deben tomarse como una ¨política de estado¨, como algo innegociable, ya no se puede perder más terreno en esos ¨partidos a parte¨. Nuñez está de fiesta, y el próximo año hay que volver a festejar.


Facundo Adamoli
@facuadamoli

domingo, 4 de diciembre de 2016

Muy suplente




Nadie puede a esta altura sorprenderse de que este River pierda contra cualquiera. River pierde contra los grandes candidatos, se complica con los equipos que pelean el descenso y también le cambia el ánimo a aquellos que vienen de capa caída. Independiente, de floja campaña y en plena crisis, se revitalizó ante el equipo de Gallardo tras vencerlo 1 a 0.

Un equipo más que suplente salió a jugar en Avellaneda. Displicente en ataque y flojo en defensa, jamás pudo tomar las riendas de un partido que Independiente eligió protagonizar desde el ímpetu. Al local le faltó fútbol, pero erigió su victoria desde dos pilares: la urgencia por ganar y atacando por las bandas. Es que River declaró zona liberada los costados y el equipo de Milito se cansó de enviar centros. A fuerza de pura probabilística, uno de aquellos centros terminó conectando la cabeza de Vera. El partido quedó liquidado.

No es serio lo de River en este campeonato. En primer lugar porque bajó la persiana muy rápido, presentando jugadores de la reserva que hicieron agua durante todo el partido. En segundo lugar, porque estos colores exigen ganar siempre (y sobre todo los clásicos). No se trata de un refinado y exagerado paladar negro: este equipo no juega a nada desde hace tiempo y pesar de las finales conseguidas en los últimos años, el nivel futbolístico ha sido extremadamente bajo. Se puede hacer una larga lista de encuentros ya, donde el desempeño de juego ni siquiera roza lo digno.

Muy suplente fue este River que en el campeonato local ya decidió no levantar cabeza. Con el crédito de la final de la Copa Argentina y la posibilidad de jugar la Copa Libertadores 2017, los Millonarios no solamente penan ante cualquiera: también le allanan el camino hacia el campeonato a su máximo rival. ¿Quién mejor que River para arrebatarle ese título?

Aun es difícil digerir que los domingos no se juegue por nada. Un error garrafal sería que también se tomen esa licencia el próximo domingo que, como es sábido, hay que ganar cueste lo que cueste.

Facundo Adamoli

@facuadamoli