River va
mostrando de a poco indicios de lo que será en este semestre. Si en el partido
ante Banfield mostró una faceta de posesión de pelota y priorizar el pase al
compañero, otra cara fue la que exhibió en Córdoba. Porque si bien la idea
central de juego se mantuvo, no fue una parada fácil para el equipo de Gallardo
que además de fútbol, necesitó de temperamento para llevarse la victoria. En un
partido luchado y muy friccionado, River venció 1 a 0 a Talleres de Córdoba por
la segunda fecha del Torneo Argentino.
Si hay algo
que caracterizó al River de estos últimos años fue la solidez y el amor propio
para enfrentar la adversidad. El encuentro en Córdoba fue un partido de esos
que se presentan como ¨bravos¨. Si bien no se puede desdeñar que el proyecto de
Gallardo va mucho más allá de la mera ¨garra¨ del equipo, esta segunda
presentación del Millonario dejó asentada algunas bases en las que se pueden
confiar.
Arturo
Mina, Jorge Moreira y Jony Maidana, comienzan a erigirse como verdaderos
patrones de la defensa. Jony desde su experiencia, Mina a partir de ese mezcla
entre rudeza y torpeza, y el paraguayo Moreira desde su entrega pero también
con sus letales proyecciones.
River no la
tuvo fácil porque Talleres presionó desde el minuto uno, intentando tapar a
Nacho Fernández y a D’alessandro en la generación de juego. River no renunció a
su filosofía de hacerse amo y señor del balón ni a la paciencia que eso
conlleva. Ese exceso de paciencia, también vino en detrimento de situaciones
netas de gol.
Con todo, y
así como lo sugiere el título de esta nota, el gol vino a puro carácter. Porque
si bien la pelota parada tiene mucho de estrategia y ensayo, un gran porcentaje
de los goles a través de esta vía pueden explicarse por la convicción de todo
un equipo en búsqueda de empujar la pelota hacia adentro del arco. Para River,
fue refrescante volver a encontrarse con el gol por medio de este tipo de
jugadas.
Como en las
épocas dulces, este equipo vuelve a mostrar una suerte de combinación entre buen
juego y mística. Una inyección de fiereza era lo que le faltó a River durante
el último año: ¿consiguió Gallardo modificar ese apático ADN? ¿Fueron los
refuerzos quienes renovaron a River desde lo psicológico? River rindió dos
materias: la del juego y la del carácter. En ambas está aprobado.
Facundo
Adamoli
@facuadamoli
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