domingo, 11 de septiembre de 2016

Prueba de carácter

River va mostrando de a poco indicios de lo que será en este semestre. Si en el partido ante Banfield mostró una faceta de posesión de pelota y priorizar el pase al compañero, otra cara fue la que exhibió en Córdoba. Porque si bien la idea central de juego se mantuvo, no fue una parada fácil para el equipo de Gallardo que además de fútbol, necesitó de temperamento para llevarse la victoria. En un partido luchado y muy friccionado, River venció 1 a 0 a Talleres de Córdoba por la segunda fecha del Torneo Argentino.

Si hay algo que caracterizó al River de estos últimos años fue la solidez y el amor propio para enfrentar la adversidad. El encuentro en Córdoba fue un partido de esos que se presentan como ¨bravos¨. Si bien no se puede desdeñar que el proyecto de Gallardo va mucho más allá de la mera ¨garra¨ del equipo, esta segunda presentación del Millonario dejó asentada algunas bases en las que se pueden confiar.

Arturo Mina, Jorge Moreira y Jony Maidana, comienzan a erigirse como verdaderos patrones de la defensa. Jony desde su experiencia, Mina a partir de ese mezcla entre rudeza y torpeza, y el paraguayo Moreira desde su entrega pero también con sus letales proyecciones.
River no la tuvo fácil porque Talleres presionó desde el minuto uno, intentando tapar a Nacho Fernández y a D’alessandro en la generación de juego. River no renunció a su filosofía de hacerse amo y señor del balón ni a la paciencia que eso conlleva. Ese exceso de paciencia, también vino en detrimento de situaciones netas de gol.

Con todo, y así como lo sugiere el título de esta nota, el gol vino a puro carácter. Porque si bien la pelota parada tiene mucho de estrategia y ensayo, un gran porcentaje de los goles a través de esta vía pueden explicarse por la convicción de todo un equipo en búsqueda de empujar la pelota hacia adentro del arco. Para River, fue refrescante volver a encontrarse con el gol por medio de este tipo de jugadas.

Como en las épocas dulces, este equipo vuelve a mostrar una suerte de combinación entre buen juego y mística. Una inyección de fiereza era lo que le faltó a River durante el último año: ¿consiguió Gallardo modificar ese apático ADN? ¿Fueron los refuerzos quienes renovaron a River desde lo psicológico? River rindió dos materias: la del juego y la del carácter. En ambas está aprobado.

Facundo Adamoli
@facuadamoli  


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